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Foro Abyss

"Tony, amnésico entra en crisis de lealtad. Slide se convertirá en el centro de ataque y, finalmente, los Abyss deberán enfrentarse a los Dark Strikers."

RESUMEN

La trama comienza con una llamada misteriosa a Il Tiratore. Éste, amnésico, escapa de sus compañeros para reunirse con la voz misteriosa en el banco, mientras es perseguido por sus compañeros.

Mientras tanto, Amelia se levanta de su coma y sale a buscar a sus compañeros, mientras una voz le habla en susurro, dice ser Twisted Evil. Al llegar junto a sus compañeros, Amelia ataca a Eon, ahogándolo por el cuello. Inmediatamente recibe un contraataque del mismo, que la deja tirada en el suelo.

El equipo se divide: Hate se va junto a Eon, mientras que las chicas continúan persiguiendo a Tony.

Por un lado, Hate, desesperado e intentando que Amelia tome consciencia, le golepea en la cara y el golpe es devuelto a la vez que sale huyendo.

Por otro lado, Quimera e Isa continúan buscando a Tony mientras hablan sobre su vida. Isa, nada discreta, le pregunta a Quimera por su relación con Hate y, tras reconocerlo, terminan afirmando su amistad.

Hate y Eon continuaban intentando sujetar a Amelia, sin embargo esta, poseída todavía por un ente desconocido, luchaba por desplazar la posesión de su mente. Con los ojos negros, y tras un ataque epiléptico, Amelia dejó de respirar. Tony avisa a las chicas de la muerte de su compañera y junto a Eon vuelven a la Mansión.

Al llegar, Hate recuerda su petición a Emma para localizar a su hermano y a Devon, y deja una nota de despedida a Ivan junto al cuerpo de Amelia.

Cuando Eon lee la nota comienza a sentirse inútil y mal lider, sin embargo las chicas del grupo lo reconfortan. En ese momento, Silenciosa recibe una llamada: Su hermana ha sufrido un accidente y debido a esto debe abandonar el equipo.

Al mismo tiempo, Tony se debatía si continuar con su llamada o volver para ver a una Ami que no conocía de nada, decidió seguir hacia la llamada y allí se econtraría con Devastation, un mutante que le informaría sobre el siguiente lugar de reunión, y facilitó datos sobre el trabajo. A cambio le promete ayudarlo a recordar su pasado. Antes de marcharse, Tony vuelve a la mansión y, por la ventana, le deja unas margaritas al lado de la mesa de Ami.

Eon no podía dormir y solo lloraba. Salió corriendo por el pasillo y, tras avisar a una chica morena de la mansión para que avisase a sus compañeros, Eon bajó y con una motocicleta se dirigió al punto donde murió Ami.

Dana, mientras tanto, encuentra una foto con la alineación original de los Shining Abyss y se la guarda. Pronto se encontraría con Warren y juntos fueron a por Eon.

TRAMA

Originalmente esta trama estaba divida en dos partes. La primera se publicaría en Foro Abyss, mientras que la segunda formaría parte de la trama Encuentros Peligrosos.


Pasaron varias semanas luego del incidente de Tony en las escaleras[1]. Los Abyss y Neox realizaron todo lo posible para que recordara lo que había pasado, pero lo único que recordaba era lo básico: como saciar sus necesidades, leer, escribir, sumar, restar, a batallar, etc.

Amelia aún no mejoraba, y Hate y Dana parecía estar cada vez más juntos[2].

Una noche en la que Tony se encontraba en su habitación oyendo música, aparece Ivan, comunicándole que tenía una llamada en el teléfono.

Tony se incorpora y se dirige al pasillo, donde toma el auricular y responde:

— Hola.

— Buenas noches, señor Cozzetti. —Le habló una voz de mujer al otro lado del aparato.

— ¿Quién habla? —pregunto Tony intrigado.

—Por el momento no sabrás mi nombre, Tony —respondió la mujer—. Lo llamo para invitarlo a formar parte de un grupo, para realizar un pequeño trabajo.

— ¿De qué se trata? —El mutante tirador se intrigaba cada vez más.

— Por el momento no puedo decirle mucho más. Si está interesado vaya a la plaza que se encuentra frente al banco, mañana a las tres de la tarde —dijo la mujer y colgó el auricular.

— Espere…¿mañana?…hola…¿hola?

— ¿Está todo bien, Tony? —le preguntó Ivan preocupado.

— Sí, todo ok por ahora —dijo Tony, y se retiró a su habitación.


El resto de la noche pareció tranquila. A la mañana siguiente Ivan fue a ver a Xavier y Warren. Y les informó de sus sospechas por Tony, ya que andaba en algo raro.

— Sé que no deberíamos hacer esto, pero el chico ha perdido su memoria hace poco. Propongo que lo sigamos, solo por el día de hoy. Por lo que Ivan oyó el asunto sería hoy, ¿no? —propuso Warren preocupándose.

— Sí, Warren, tienes razón, pero no podemos seguirlo todo el tiempo. —dijo Xavier.

— Nosotros dos no, pero el resto del equipo quizás sí. Después de todo los Abyss han estado poco movidos por el momento.

— Está bien, pero no actúen sin avisarnos —accedió Xavier.


Ivan reunió a todo el equipo y les informó de la misión. Los turnos habían sido asignados de tal forma que hubiera alguien cerca de Tony todo el tiempo: Ivan estuvo toda la mañana cerca de Tony; a la hora del almuerzo, Isabela (Silenciosa) se reunió con ellos, y se quedó con Tony cuando Ivan se fue; A eso de las dos y media, Tony fue a su cuarto, e Isabela informó a Ivan, quien se reunió con ella y llamó a la puerta de Tony. Se escuchó un ruido detrás de la puerta e Ivan siguió insistiendo. Forzó la puerta e ingresó a la habitación, solo para observar como Tony saltaba por la ventana.

— Isabela, ve a buscar a Daniel y Dana. Yo iré preparando un coche —dijo Ivan algo impaciente.

—¿No deberíamos avisar al Ángel? —preguntó Silenciosa.

—No hay tiempo. Tony ya debe estar por salir. Cámbiense rápido y nos encontramos en la cochera, en 5 minutos —dijo Ivan exaltándose, y se fue corriendo a la cochera.


Al llegar a la cochera solo faltaba un vehículo: Una moto. Ivan corrió hacia la calle, solo para ver como Tony se alejaba en la moto que faltaba.

Tony había perdido la memoria, pero no era ningún idiota. Había notado que todos los del equipo pasaron detrás de él todo el día, por eso había decidido escaparse.

Eon arrancó la camioneta, al mismo tiempo que los demás llegaban al estacionamiento. Hate, Quimera y Silenciosa subieron al auto corriendo, al mismo momento que salía por la puerta.

El auto de los Abyss salió disparado detrás de la moto de Tony, con intención de seguirlo.


— ¡Vamos Tony, contesta al radio!

— Pero Eon, es que es obvio que se dio cuenta de que lo seguíamos.

— Lo sé, Silenciosa, pero…¡uf! Sé que no fue la mejor idea, pero en verdad que me preocupó esa llamada, sobretodo si acaba de perder su memoria. Mas no pensé que saltara a una persecución de locos. Es solo por eso.

— Pues, al parecer así es y lo estamos perdiendo.

— ¡No tan rápido, camarada!


Mientras, Tony comienza a llegar a la ciudad. Ivan tiene problemas debido al tráfico. Sin embargo, en varios movimientos se pone casi a la par de él. Sin embargo, llega a un punto en el que no puede avanzar ni un centímetro más. La motocicleta, en la que Tony iba, se subió, fácilmente, al césped de una acera y rebasó el atasco vehicular.

— ¡Di…! Makeis…er…¡ah! Ok, ok, me calmo, me calmo. Bien, todos abajo. Estamos demasiado cerca así que lo seguimos a pie. Mmm…no creo que sea la gran cosa, sin embargo, por si las dudas, no nos separaremos más de 500 metros entre nosotros[3], ¿ok? Todos tienen sus localizadores, por lo que, ante cualquier problema o si lo encuentran, se lo comunican a los demás. ¡Vamos!, ¡¿a qué esperan?! Y por favor, sé que suena ridiculo, pero no lo presionen mucho. Solo traten de preguntarle qué pasa. Ok, ok, ¡vamos ya!


Amelia se encontraba en la enfermería. Había pasado menos de una hora desde que aquella voz la hubiera estado atormentando. Amelia se encontraba tirada en la camilla, rígida como una tabla y con las pupilas totalmente dilatadas, haciendo que sus ojos fuesen totalmente negros. Había roto las correas que la mantenían maniatada a la cama, y escuchaba como se alejaba la persecución de la mansión.

Amelia: ¿A qué esperas para ir con ellos? Tenemos trabajo que hacer —susurra.

Amelia: ¡Callate ya! ¡Sal de mi cabeza!

Amelia: Se han ido sin ti. Ellos no te necesitan. No vales para nada —susurra.

Amelia: No…no…¡NO!


Amelia se levantó de la camilla y salió corriendo. Atravesó toda la mansión y salió a los jardines.

Amelia: ¿Vés? Ya no están. Se han ido sin ti. No te quieren. —susurra.

Amelia: ¡He dicho que te calles! —Las lágrimas empezaban a brotar en los ojos de Amelia, cayendo suavemente por sus mejillas que estaban llenas de arañazos, que se había autoinfligido en aquellos ataques de locura.


Amelia salió de la mansión, dejando un rastro de líquido dorado que la hacía ir bastante más rápido de lo normal. No llevaría más de media hora cuando tropezó en la carretera y sus piernas se llenaron de quemaduras, dejándolas ensangrentadas, pero era como si no sintiese el dolor. Se levantó y siguió a toda prisa hacia delante, con la esperanza de encontrar a los demás. No pasó mucho tiempo cuando encontró la figura de Ivan a lo lejos, en un pequeño montículo:

Amelia: Les he encontrado.

Amelia: Sí que les has encontrado[4] —susurra.


Amelia se acercó a Ivan por la espalda:

Amelia: Ivan, ya estoy aqu…pero, ¿qué pasa?


Amelia empezó a estrangular a Ivan, quien empezaba a ponerse de un color morado, pero un golpe rápido y certero de éste dejó a Amelia tendida en el suelo, llorando y dando con los puños cerrados al suelo, lo que le causó la rotura del dedo índice de la mano derecha. Pero, aun así, seguía dando golpes al suelo.

Ivan: Chicos, tenemos otra prioridad: Amelia está aquí, conmigo. Necesito que vengáis lo antes posible. No se encuentra bien —les dijo Ivan al resto de equipo por radio.

Amelia: Idiota. ¿Por qué has parado? —susurra.

Amelia: Para ya. Déjame. Mira lo que estás haciendo. Déjame, déjame, ¡déjame!


Ivan encendió la radio y les pidió ayuda al equipo, sin embargo pronto corrigió su orden,[5] solo se lo iba a pedir a Daniel para así no perder a Tony.

Ivan: Chicas, ustedes dos no vengan. Sigan buscando.


Isa: Esta bien. Seguiré buscando.

Quimera: Yo también.

Ivan: Daniel, necesito que vengas urgentemente. Amy está muy mal. No sé qué le pasa.

Daniel: De inmediato voy. —Un poco más tarde.— ¡Oh, dios, Amelia! ¡¿Qué te pasa?! Estás sangrando.


Amelia no hacia ningun caso. Solo miró a Daniel y seguía golpeando el piso.

Ivan: ¿Y ahora qué hacemos? No la podemos agarrar, se resbalaría.

Daniel: Por lo menos calmémosla.

Ivan: Amelia, ¿estás bien? Cálmate, por favor. Te haces daño. Amelia, reacciona. ¡Amelia!

Daniel: Mira, Amy, si no te calmas no respondo por mis actos. Amelia, te estoy hablando.


Daniel no contuvo la cólera y le dio una cachetada a Amy. Amelia lo miró y puso una cara muy linda. Daniel no podía creer lo que había hecho. Amy sonrió y le devolvió la cachetada. Amelia se para y, a continuación, sigue corriendo.

Amelia: ¿Qué te pasa Amelia?, ¿qué te pasa?

Voz: No te pasa nada. Estás bien. ¡Ja, ja, ja!

Amelia: ¡Cállate! Sal de mi mente.


Mientras, por otro lado, Isa buscaba sin mucha suerte, hasta que se topa con Quimera y comenzaron a buscar juntas.

Isa: Hola, parece que coincidimos.

Quimera: Parece que sí. Estoy muy preocupada. Ahora no solo es Tony, si no, también Amelia. ¡Qué crisis!, de verdad.

Isa: No te preocupes, todo va a salir bien. Vas a ver.

Quimera: Espero que sí…

Isa: Oye, no he podido evitar ver que tú y Daniel…se quieren. ¿No?

Quimera: Ah…yo… Obvio que sí nos queremos. Somos buenos amigos…

Isa: ¡Ay! No me refiero a ese querer. Osea, noto en tu mirada que estás enamorada de él.

Quimera: ¡Ay, qué cosas dices! ¿Cómo vas a decir eso…? ¿Se nota mucho?

Isa: ¡Ja, ja, ja! Eso es lo de menos. ¿Lo amas?

Quimera: No sé si debería contarte…

Isa: Pues, osea, soy nueva y todo, pero quisiera que seamos amigas.

Quimera: ¿De verdad? Entonces, amigas.

Isa: ¡Amigas!

Quimera: Bueno, entonces sí te contaré que lo quiero mucho, y sí, creo que lo amo. Después de tantas cosas vividas, siento que él es para mí.

Isa: ¡Muchas cosas! Um…por ahí me dijeron que casi lo pierdes a manos de una chica llamada Devon.

Quimera: ¿Y quién te contó?

Isa: Pues…un pajarito vino y me dijo.

Quimera: ¿El profesor Warren?

Isa: No. Señorita, él no. ¡Ja, ja, ja! Otra ave.

Quimera: ¿Ah…? Pues…bueno…sí. Digamos que no éramos las mejores amigas. Con Devon siempre hubo peleas. Ella era muy insultante. Me ofendió miles de veces. Era un martirio andar con ella.

Isa: ¿Tan mala era?

Quimera: No es que sea mala, es solo que tenía una personalidad…difícil.

Isa: Umm…ya veo. Pero ahora lo tienes sólo para ti. ¡Ja, ja, ja!

Quimera: ¡Ja, ja, ja! Sí, no perderé la oportunidad.

Isa: Pues…ojalá sean felices. Que… ¡Oye!, ¿ese no es Tony? Vamos, corre.


Amelia empezó a reír ruidosamente mientras Daniel e Ivan intentaban, sin éxito, sujetarla:

Daniel: Amy, he dicho que pares. ¡Ya, déjalo!


De repente Amelia quedó totalmente rígida. Sus músculos se engarrotaron, y sus miembros se dislocaron mientras miraba fijamente a Ivan y Daniel:

Amelia: Ella no te oye. Ya es inútil.

Ivan: ¿Pero qué dices? Amelia, para ya esto. No me hace gracia.

Daniel: Amelia, esto ya ha tocado techo. Para ya.

Amelia: Este cuerpo…sera mía.

Ivan: ¿Amelia? Me estás asustando. No eres Amelia, ¿no?

Amelia: Todavía está dentro y lucha por salir, pero sí, este cuerpo no es mío. Lo mataré antes de que sea de otro.

Daniel: Pero, ¿quién eres?

Amelia: Todo llegará en su momento.

Ivan: Dinos quién eres ahora, o si no…

Amelia: O si no…¿qué? ¿Nos matarás?…no lo creo, la verdad. Pero no, no puedo…¡Arg, arg!


Amelia cayó al suelo con las pupilas totalmente dilatadas, quedando sus ojos totalmente negros. Ivan no pudo evitar dejar caer alguna lagrima. De repente, Amelia tuvo un ataque epiléptico que la hizo sacudirse violentamente, causándole cada vez más heridas, mientras perdía mucha sangre.

Ivan: …Por favor, Amy, para ya. Isa, Quimera, Amelia está muy mal. No sabemos qué le pasa. Seguid buscando a Tony. Os mantendré informadas —les dijo, a ambas, por radio.

Daniel: Vamos, Amelia. No nos hagas esto.


Amelia paró de sacudirse, pero esta vez su cuerpo quedó inerte, tendido en el suelo. Su aliento se había apagado:

Ivan: …Pequeña…no nos hagas esto. No ahora. Por favor, respira. —Las lágrimas brotaban de los ojos de Ivan, y el pulso le temblaba mucho— Venga, venga…

Hate: Ivan, déjalo. Es inútil. No respira.

Ivan: Tiene que respirar. Venga, Amelia, no sabemos qué te pasa. No te nos mueras.


Amelia quedó tendida en el suelo, bajo la luz que Ivan estaba desprendiendo. Las lágrimas de Ivan caían sobre el cuerpo, sin vida, de Amelia, quien presentaba un aspecto débil y ensangrentado, causado por aquella posesión. Ivan seguía llorando sobre el cuerpo, mientras que Daniel le consolaba como podía:

Daniel: Ivan, deberías avisar a las demás.

Ivan: ¿Eso es lo que te importa en este momento?

Daniel: Está bien. Dame la radio y avisaré yo. Entiendo lo que sientes, pero llorando no solucionaremos nada…y Tony sigue confuso por ahí. Nosotros volveremos a la mansión con Amy.


Ivan le tiró la radio a Daniel furioso, mientras seguía llorando sobre el cuerpo de Amelia:

Daniel: Isa, Quimera, tengo una noticia terrible. Parece que Amelia…ha…ha —dijo por radio antes de romper a llorar, mientras intentaba continuar hablando— ha muerto.

Quimera: ¿Cómo? Oh, no… ¿Qué hacemos? ¿Seguimos buscando a Tony o vamos para allá?

Daniel: Lo mejor será buscar a Tony y, en cuanto le tengáis, intentad llevarle a la mansión. Nosotros llevaremos a Amy. Espero veros pronto.

Ivan: Llevemos a Amy. No se merece seguir aquí más tiempo.


Ivan la cogió entre sus brazos, sin poder evitar mancharse de sangre, y salió con Amelia hacia la carretera, intentando taparla de las miradas curiosas que se habían alarmado con los estruendosos gritos. Cuando alcanzaron el coche, Ivan recostó a Amelia en el asiento trasero y Daniel arrancó dirección a la mansión.


Quimera: No puede ser. Amelia ha…muerto. ¡¿Por qué…? Era tan joven… Tenía mucho por delante. No le hacía daño a nadie… Dime, ¿es justo eso?

Isa: La verdad, lo siento mucho. Pero, ¿cómo murió? ¿No te lo explicaron?

Quimera: No… Daniel solo me dijo que murió, y no le entendí más. También estaba llorando.

Isa: Demonios. Deberíamos ir a verla.

Quimera: Pero vida, ¿por qué eres tan injusta? Horemeb y Devon desaparecen, y ahora Amy ha muerto. Por dios.

Isa: Bueno entonces encontremos rápido a Tony, y vamos.

Quimera: Nos sacó ventaja.

Isa: Yo creo que no…

Quimera: ¿Eh?

Isa: Claro. Usa tus alas y así lo alcanzaremos.

Quimera: Ok. Agárrate fuerte.

Isa: No, no, no. No te preocupes, yo levito. El silencio me puede hacer levitar, solo debo concentrarme y focalizar[6] el silencio en mí.

Quimera: Ok.


Isa se concentró todo lo que pudo, pero no lograba silenciarse ella. Así que no tuvo más opción que silenciarlo todo.

Isa: Olvídalo, no puedo. Así que tendré que silenciarlo todo.

Quimera: ¡Ah!, entonces hazlo. No me incomoda estar en silencio. Además, debo pensar en muchas cosas.

Isa: Ok. Sentirás como un golpe. Así que allá voy.


Las dos chicas volaron y al bajar se encontraron a Tony.

Isa: Usaré mi superfuerza para agarrarle.


Quimera hace un movimiento con su cabeza que indicaba afirmativo.

Isa: Tony, detente.

Tony: Suéltame. No puedo perder el tiempo.

Isa: Pero tranquilo. ¿A dónde vas?

Quimera: Sí. Ha pasado algo fatal: Amy ha muerto. Debemos ir a verla.

Tony: ¡¿Amy murió?! Chicas, de verdad no quiero ser grosero, pero no puedo acompañarlas. Tengo algo que hacer sólo, así que, si me permiten, me debo ir.

Isa: Pero Tony…

Quimera: Mira, Tiratore, ¿vienes o no? Amy está muerta y quiero ir a verla. Tú estás aquí, vivo, así que, si no vienes nosotras no tenemos nada más que hacer.

Isa: Pero Quime…, ok. Tony, ella tiene razón, pero lleva este radio contigo y nos avisas si algo te pasa. Vamos a ir a ver a Amy.


Daniel manejó de vuelta a la mansión. Perturbado, no podía creer que, en la parte trasera de la camioneta, llevara a Amy, una chica tan alegre, tan simpática y, lo peor, una chica a la que nunca conoció bien.

— No es justo. Amy era tan inocente…nunca le hizo daño a nadie y, en cambio, gente como mi madre viven felices matando, destruyendo vidas. Y yo me pregunto: cuántas vidas destruí; cuantos amigos, padres, hermanos maté; a cuánta gente herí.


Por un momento, una lágrima recorre la mejilla de Daniel. Él solo suspira, acelera, maneja a una velocidad peligrosa y piensa que debe de volver a la ciudad por sus amigos, pero, al pasar por al carretera, también piensa qué tan rápido podría terminar con su vida a esa velocidad. El lanzarse por el acantilado sería, sin duda, fatal. Después de todo, nunca ayudó a nadie. La gente que más le importaba: Jake y Devon estaban desaparecidos.


Por un momento devuelve su mente a hace una semana, justo cuando descubrió que su poder se había ido[1]:

Hate entró a la oficina de Miss Frost.

Frost: Daniel, ahora el mundo es un caos. Los padres se están llevando a sus hijos que han dejado de ser gen-x positivos. El mundo está en caos. Los ex-mutantes están asustados, y los pocos mutantes que quedan vivos, necesitan ayuda. ¿No podemos hablar después?

— Será algo rápido, Miss Frost. Solo quiero saber si usted podría encontrar a Devon, o a mi hermano, con cerebra.

Frost: Daniel, eso puede esperar. Ya hice una búsqueda global de tus dos amigos perdidos, pero no hay nada. La tierra se los tragó. Muy posiblemente ahora sean humanos, y tu hermano…nunca lo localicé antes, y ahora menos.


Daniel salió de la oficina de Emma y se encontró a la doctora reyes, con quien tuvo una discusión sobre, si de verdad el instituto Xavier ayudaba en algo a las personas. La misma discusión que tuvo después con Dana. Ellas argumentaron cuanto les había cambiado la vida desde que estaban en el instituto. Pero ¿y toda la gente afuera? ¿qué había de ellos?, la gente como mi hermano. Tal vez este lugar ayudase a los que tuvieron la suerte de llegar a vivir aquí, pero ¿y todos los demás?

Después de tanto sufrimiento que he causado… ¿y si no puedo ayudar a la gente que quiero?, ¿por qué no intentar ayudar a los demás?


Estas son las palabras escritas en la nota que Daniel deja para Ivan junto al cuerpo de Amy, antes de tomar sus cosas e irse del instituto.


Eon: Amy…¿por qué…por qué te fuiste? No hacías daño a nadie…¿por qué?… ¿Qué es esto? Una nota, ¿de quién? Es Daniel.


Ivan terminó de leer la nota que Daniel había escrito y se quedó boquiabierto al saber que Daniel se había ido en busca de Devon y su hermano.

Eon: Todos se van, ¿por qué?. ¿Acaso estoy fallando como líder? ¿Qué estoy haciendo mal?

Quimera: No, Ivan. Eres un buen líder. Siempre nos has llevado por el buen camino. No habrá otro líder como tú[7].

Isa: En el poco tiempo que he estado aquí, has demostrado ser más que un líder. Eres todo un amigo.

Eon: Gracias, chicas. Gracias por levantarme la moral.

Quimera: Y ahora…qué hacemos.

Eon: Preguntemos al profesor qué nos toca ahora.

Isa: No es por ser mal hablada, ni nada por el estilo, pero, chicos, solo somos tres. ¿Qué vamos a hacer? Por ahora, creo que deberíamos dejar las misiones.

Eon: Tiene razón. En una misión peligrosa seríamos presas fáciles.


El teléfono suena, interrumpiendo la conversación.

Eon: Y ahora qué habrá pasado… Sí, ¿quién es?…es para ti, Isa.

Isa: Aló…sí…¡¿qué?! No puede ser. Sí, sí, voy de inmediato. Hay problemas con mi familia. Mi hermana tuvo un accidente y tengo que ir a ver cómo está. Lo siento, chicos, pero será rápido. Regresaré lo antes[8] posible. Voy a alistar mis cosas.

Quimera: Isa, no nos puedes dejar en estos momentos.

Ivan: Yo estoy de acuerdo con la peluche.

Quimera: Ivan, ahora no molestes.

Ivan: Tenía que arreglar el momento, pues…

Isa: De verdad que lo siento. No tengo otra opción. Disculpenme.

Eon: Ahora sí que creo que este será el final de los Abbys.


Tony se debatía entre qué decisión tomar: Podría ir al banco y oír la propuesta, o volver a la mansión y ver a Amy.

La mayor parte de él quería continuar por su camino; la otra parte sabía que debía volver. Amy había muerto…había muerto…muerto.

Si tan solo recordara quién era esa tal Amy. —Se repetía Tony a cada rato.— Después de todo ya no está, ¿para qué volver?


Tony continuó su camino mientras, no muy lejos de allí cerca del banco[9]:

Bueno, cambio de planes Señor Devastation[10] —dijo la voz de mujer por un teléfono—, ya no asaltará el banco, si no que seducirá al Tirador con los premios que podría recibir.

Entendido. Así que debo hablar con él. Esperaré a que llegue —respondió el joven Devastation [10] a la mujer.

Como quieras, pero asegurate de que se nos una. Es muy importante para la próxima misión —dijo la mujer, y acto seguido colgó el auricular.


Tony llegó a la plaza, luego de toda esa extraña charla consigo mismo. Esperó un rato en una butaca, pero cuando estaba por irse…

¿Sr. Cozzetti? —preguntó una voz a su espalda.

— ¿Sí? —respondió Tony volteandose.


Puede llamarme Devastation —dijo—. Soy su contacto para el trabajo.

— ¿Y dónde está la mujer que llamó? —preguntó Tony desconfiado.

Probablemente, y dentro de este negocio, nunca le verás la cara a nuestros jefes. Los trabajos no son muy complicados y las recompensas son muy buenas —dijo el mutante, dejando ver un anillo de oro que tenía en el índice de la mano izquierda.

—No está mal, pero ¿qué mas ofrecen? —preguntó un Tony al que ya le gustaba ese juego.

Es una buena pregunta: Un techo, un plato de comida, buenos compañeros de cuarto, y esas cosas… —dijo Devastation como bromeando—. Si te interesa, ve a este lugar hoy a las 22 horas —continuo el mutante entregándole un papel a Tony.

— ¿No creen que dan muchas vueltas? —preguntó el italiano un tanto confuso— Digo…¿realmente vale la pena todo este jueguecito?

Creeme, lo vale —dijo Devastation marchándose—. No es solo oro el botín, si no, también, recordar tu pasado. Tu verdadero pasado.


Tony quedó observando hacia donde se fue el contacto. Estaba decidido a que iría a ese lugar, pero primero debía hacer otra cosa.


Warren entró al cuarto donde se encontraba el cuerpo de Amy, donde le pareció ver a alguien saliendo por la ventana. Junto a Amelia había un ramo de margaritas y una nota. Ángel llamó a Eon y Quimera para que la vieran.

Es hora de irme. Amelia ya no está y muchas cosas han pasado.
Ya nada es como antes, …si tan solo pudiera recordar cómo era antes…
Tengo la impresión de que nos veremos pronto.
Esas flores son para Ami. Aún no recuerdo quién es, pero creo que sus flores favoritas eran las margaritas.
Arrivederci.
Tony, alias Il Tiratore.

Eon entra en su habitación. Es azul con negro. Hay algunos posters y estantes llenos de libros, al parecer de varios temas como periodismo, mutaciones, ciencias políticas y varias novelas. La cama estaba toda destendida y, en el suelo, dos peluches: Un Scooby-Doo y un Taz. Sobre la cama, un ruso llorando de nuevo. La cara está hinchada y rosada. Sus ojos son rojos, con dos destellos azules. Y sus lágrimas brillan con la luz que emite la lámpara de la mesa.

Viendolo bien, varias cosas estaban más que destrozadas, regadas en pedazos casi microscópicos, por todo el cuarto. Al parecer no era nada que resistiera la desintegración de un joven furioso con el mundo, y consigo mismo, que emite fotones de los brazos. Sí, la furia en mutantes, liberada sobre un minicomponente, puede tener ese efecto. Era solo que no podía resistir estar "sube y baja" con sus emociones. Necesitaba explotar ese dolor al que no se permitió dejar salir hacía un rato. Necesitaba venganza contra un ser imaginario, y dolor en cada vena, en cada nervio. Sí, lo repartiría, lo expandería a quien lo mereciera (y eso le parecía tan subjetivo en estos momentos.) Así que solo era tomar fuerza y levantarse.

No, no pudo. El dolor era demasiado. La pena lo agobiaba. El recuerdo de Amy le derribó una vez más a llorar y llorar.

Seis horas después se despertó. Lo hizo de golpe y volviendo a llorar. Al parecer, sus sueños pasaron de ser un mundo paralelo de aventuras a un recuerdo de lo que había pasado. Lástima, eso le evitaría dormir una semana mínimo. Así que no había mucha vuelta atrás. Se levantó, se quitó toda la ropa y se amarró una toalla. Salió hacia las regaderas[11] e ignoró los murmullos en los pasillos. Su mente no tenía ganas de juguetear con la sociedad, solo tenía ganas de regresar a algo primal. Por el momento el agua le servirá. Al sentirla recorrer todo su cuerpo, supo que tenía razón.

Ivan salió corriendo, solo con el pantalón a medio poner, y, de lo rápido de iba, se resbaló y se rompió el labio. Sin embargo, no se detuvo y siguió corriendo, mirando a todos lados[12]. De repente, una chica de cabello castaño y mirada traviesa intervino en su campo de visión. En segundos ya la tenía por los hombros.

— ¡Disculpame, por favor! ¡Localiza a mi equipo: Son Isa, Dana y Daniel!

— ¡Eh!, sí, sí, ok…emm…¿solo los localizo o…?

— ¡No!, emm…disculpa. Dales este mensaje: "Nos vemos en la ciudad cerca de donde murió Slide. Tenemos un compañero que encontrar e iremos todos. ¡No nos quedaremos con los brazos cruzados nunca más!"


Dicho esto, Nikolev se fue por los patios de la mansión hasta llegar a la cochera, de donde saldría un minuto después a más de 120 kilómetros por hora en una motocicleta. Alguien sufriría por esto, y, solo por esta vez, agradecía que muchas personas se lo merecieran.


Un ruido fuerte se escucha al partir Eon en su moto, por lo que Dana se asoma a la ventana.

Dana: Ivan, …¿ahora tú también te vas? ¿Qué es esto? ¡¿Ahora todos están actuando por su cuenta y no ven que el equipo está pendiendo en un hilo?!


Foto Dana

Foto de Dana.

Dana se voltea, furiosa, y al hacerlo se topa con una foto, en un retrato de su velador. En ella se puede ver al equipo de los Abbys, el primer equipo: Eon está en el centro y abraza a Dana y a Amy. Detrás está Daniel y Tony. Dana toma la fotografía, la contempla y enseguida se lleva una mano a la boca para detener el llanto.

Dana: No es justo…no es justo…


¡Toc, toc, toc!

Dana: ¡Sniff…sniff!…adelante, pase.

Warren: Dana, ¿están Isa o Ivan contigo?…veo que no.

Dana: No, señor Warren. Isa tuvo que partir por asuntos familiares, y Eon…bueno, pues acaba de irse sólo. Al parecer a buscar a Tony.

Warren: ¡Rayos! ¿Qué está pasando por la cabeza de ese chico? Es el líder y no puede actuar sólo mientras este equipo se desmorona. Dana, sé que ahora las cosas son muy duras, con la muerte de Amelia, la partida de Tony y de todos los demás, pero yo no permitiré que este equipo desaparezca. ¡¿Estás conmigo?!

Dana: Por supuesto, señor Warren. Estoy con usted.

Warren: Muy bien. Escucha, primero iremos tras Eon (Ese chico me tendrá que escuchar.), y luego ya veremos qué hacemos con Tony.


A continuación los dos mutantes parten tras Eon, mientras que los Abyss se niegan a desaparecer.


Mientras, lejos de todo el alboroto causado por la aparente separación de los Abyss, en un aeropuerto en España, una joven baja de un avión con unas gafas oscuras puestas y melancolía en su rostro.

Al tocar el suelo siente que este país ya no es, como antes lo sentía, su hogar. Ahora, aquella escuela donde convivió algunos meses con otros se había convertido en su verdadera casa. Extrañaba la risa de sus compañeros; las insinuaciones de James; la ingenuidad de la pobre Amy; la amistad de Dana; el buen humor del jefe, Ivan; incluso el mal humor de Daniel; y al pobre y confundido Tony, del cual se preguntaba cuál sería su destino final. Y no se olvidaba de aquel tipo, algo extraño, que llegó a conocer aquel día en la mansión[13], el tal Robert. Y se vuelve a preguntar qué hubiera pasado si las cosas hubieran sido diferentes.

— ¿Me permite su equipaje, señorita? —le dice un trabajador del aeropuerto.


Isa le entrega su pequeña maleta mientras le chequean unos documentos, y listo, puede partir hacia su destino.

Al llegar a la salida del aeropuerto, un tipo algo alto de cabello negro y corto con una sonrisa en la cara la saluda y le abre la puerta del taxi, y por un momento, un único momento, le parece ver en él a su Eon[14]. Isa sube al taxi y parte con rumbo incierto. Hacia su aventura, su propia aventura.

Mientras el taxi parte, una señora apresurada trata de darle alcance, pero es tarde. Entonces dice:

Foto Isa

Foto de Isa

— Lástima. Aquella niña dejó caer esta foto. La señora deja caer nuevamente la foto y en ella podemos ver a todos los integrantes de ambos equipos: Los Neo y los Abyss. Es la foto de comienzo de año. Pequeñas gotas de lluvia comienzan a caer sobre ella, se empapa y comienza a deteriorar. Finalmente es llevada por la corriente hacia una alcantarilla, mientras la lluvia cae cada vez más fuerte.

OTROS

Notas

  • El posteo de esta trama fue realizada inicialmente en elforo.de:
    Es por esta razón que se ha perdido la fecha real de inicio, tomando como referencia la de publicación de Le diable: 22/7/06 5:36
  • La segunda parte fue publicada en el foro de los Strikers, en la trama Encuentros Peligrosos, y cuenta lo ocurrido con Eon y Tony.
  • Posteriormente, los post fueron copiados por Amazing Nightcrawler en entradas de creatuforo, indicando sus respectivos autores:
  • Posteriormente MagnetoRex habría resumido la trama y añadido las fechas de realización en su resumen:
  • Cuando Hate hace mención a buscar a su hermano, en realidad se refiere a localizarlo, ya que ya lo había encontrado y liberado durante Relaciones disfuncionales. Debido, posiblemente, a un error de cronología, se debe aclarar este punto.
  • La foto del dormitorio de Quimera no presenta a Devon, quien sí estaba en el equipo por aquel entonces[15].
  • El último post de la Primera Parte, fue escrito por Le diable blanc, en honor a X-tasis x 20, autora de Silenciosa, y quien se marchaba del grupo.

Correcciones

  • Se han corregido las menciones a Horemeb como "Horembeb".
  • Se han corregido las menciones a Amy como "Ami".
  • Se han corregido las menciones a Ivan como "Iván".
  • Se han corregido las menciones a Isa como "Iza".
  • Se han corregido las menciones a los "Abyss" como "Abbys".

Anotaciones

  1. ^ 1,0 1,1 DECIMATION
  2. ^ Relaciones disfuncionales
  3. ^ "cada uno" en el original.
  4. ^ 😈
  5. ^ "y le pidio a Quimera y Silenciosa que ella no ueron donde estaba" en el original. Ya que es un mensaje que arregla el post anterior lo he re-escrito para que tenga más coherencia.
  6. ^ "personalizar" en el original.
  7. ^ "Otro líder como tu nunca" en el original
  8. ^ "más rápido" en el original.
  9. ^ Corazones Oscuros
  10. ^ 10,0 10,1 "Sr. Esau" en el original. Claramente es un error ya que en Corazones Obscuros se indica que es Devastation quien va a recoger a Tony.
  11. ^ duchas.
  12. ^ "recorriendo con la vista a todos lados" en el original.
  13. ^ Knock Knock
  14. ^ "de momentos, solo de momento, le pareciera estar viendo en el reflejado su Eon" en el original.
  15. ^ Pecado Capital (Preludio-Abyss).

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