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Foro Subtramas

"Robert Maxwell visita la mansión para recabar información sobre los X-Men, pero será recibido por Silenciosa."

RESUMEN

Silenciosa se queda sola en la Escuela de Charles Xavier. Mientras escucha música llaman a la puerta, resulta ser Robert Maxwell, quien dice querer hablar con Xavier. Isa le informa que no hay nadie y que no lo va a dejar pasar.

Robert insiste en que sólo quiere dejarle una nota y, después de que Isabela le cierre la puerta en la cara, lo invita a pasar. Robert aprovecha para analizar la mansión desde dentro: sistemas de seguridad, micrófonos, distribución, etc. Una vez terminado su trabajo Robert le pide a Isa que informe a Charles de que "Robert Maxwell ha venido a verlo".

Antes de marcharse, Robert aprovecha y sigue ligando con la chica.

TRAMA

¡Knock, Knock!

La puerta de la mansión invocaba, con su voz de madera, a cualquier residente que la abriese. Llegar hasta ella se supondría algo imposible si se considera que hay una reja primero, pero quitar el candado no fue una gran hazaña.

Sin llamada previa, ni cita acordada, Robert decidió ir a la mansión de Charles Xavier. Tal vez algún buen negocio podría surgir de allí. Si no, siempre hay una segunda, y hasta tercera, opción. Mientras esperaba que le abriesen la puerta, revisaba que todo esté en su lugar. Flor, perfume, aliento, peinado, zapatos, traje. Todo perfecto.

Nada. Nadie abría la puerta y ya iban 5 minutos de estar afuera, tocándola. Robert sabía que alguien estaba viendo la TV, específicamente un canal de música, pero aun así nadie le abría. Empezó a analizar exteriormente la mansión. Solo había una persona dentro. Al parecer eligió un día de paseo para los niños, y un día de esparcimiento para los más adultos.

—Genial. Vengo cuando no hay nadie, excepto alguien que está viendo la TV y no parece tener intenciones de abrir la puerta —dijo él mientras cerraba los ojos y se lamentaba hacia el cielo.

—Deja de quejarte y dime qué quieres —respondió una voz femenina desde la puerta.


Isa: Te puedes apurar y decirme qué deseas.

Spy: Bueno, vengo a buscar al Profesor.

Isa: Pues no hay nadie.

Spy: Ya lo sabía.

Isa: Entonces, por qué sigues aquí.

Spy: Quería dejar mi número y un recado para Charles.

Isa: Bueno, entonces apúrate.

Spy: Pero abre la puerta.

Isa: ¡¿Qué?! ¿Estas loco?, ¿y si es una trampa?

Spy: Te juro que no voy a hacer nada.

Isa: ¿Y quién me lo asegura?

Spy: Pues yo.

Isa: …Gran garantía. Mejor vuelve otro día ¿sí?, porque no hay nadie. Ademas, se van a amargar si dejo entrar a alguien, así que…adiós.


Isa cerró la puerta y, al parecer, Spy se amargó por eso. Isa pensó y se dio cuenta de que estaba siendo muy agresiva y, ademas, el chico estaba muy bueno:

Isa: Isa, estás siendo muy descortés. Ademas, el chico no esta tan mal. Oye, amigo. Disculpa, es que estoy escuchando música y odio que me interrumpa.

Spy: Pues bueno, olvídalo. Ya me voy.

Isa: ¡¿Qué?!, no. Discúlpame, de verdad.

Spy: A ver, a ver. Me pareció de muy mala educación cerrarme la puerta en la cara.

Isa: A mi también, así que lo siento mucho.

Spy: Bueno, ¿ahora sí me invitas a pasar?

Isa: Está bien. Pasa.


La sala era grande y elegante, pero menos de lo que era aquella mujer extraña que lo recibió de manera tan "cálida". Una mezcla de silencio con gritos, aroma de mujer y olor a grandes aventuras llenaban aquel salón. Sin duda, nadie más que ella ha estado en la mansión en las últimas horas.

Robert tenía, al menos, cinco minutos para analizar toda la mansión por dentro; tiempo suficiente para darse una breve idea de la estructura exterior y general. Pero requeriría de más tiempo para saber sobre sus secretos.

Isa le estaba guiando por la mansión hasta otra sala, al parecer para visitantes. Robert deslizó sus dedos sobre la pared y encontró lo que buscaba, una pequeña superficie sobresaliente; allí, seguramente, había un pasadizo. En la esquina de la sala para visitas había una pequeña cámara y, seguramente, algún micrófono escondido. Robert debía cuidar al máximo sus movimientos y vocabulario:

—Elegante sala. Es un placer estar aquí, con tan linda dama —comenzó él.

—Lo sé —respondió automáticamente ella—. Ahora dime, si no es molestia: qué recado tenías para Xavier, ¿o prefieres esperarlo?

—No importa. Solo dile que Robert Maxwell lo buscaba —dijo él a medida que se levantaba.


No había permanecido allí ni dos minutos y debía irse. Él sabía que podría perder muchas posibilidades con aquella linda dama si jugaba la carta del hombre ocupado, pero era lo mejor que podía ofrecer, considerando la seguridad de la mansión. Espectáculos de esa índole aun no le atraían:

—¿Te vas? Eres rápido —dijo ella sorprendida por lo apresurado de su invitado.

—Sí. Lo siento mucho, y lo siento aún más no poder estar un segundo más mirando tan linda escultura —mencionó mientras veía una estatua de una diosa griega.

—Ah, la estatua. Muy linda, muy linda —respondió ella algo reacia.

—Pero prefiero las reales —dijo instantáneamente mientras le clavaba una mirada profunda a la chica-silencio.


Isa se quedó callada por dos segundos, mientras Robert caminaba hacia la puerta, dándole una última observada a la mansión, y listo para empezar su conexión con algún satélite. Todos los detalles de la misteriosa mansión debían ser desvelados para saber más sobre los X-Men:

—Bueno. Fue un grandísimo placer. Ojalá podamos encontrarnos algún día por la ciudad y así tomar algo. Me debes bastante por la recepción que me diste —dijo Robert mientras abría la puerta y acercaba su mejilla para un beso, o tal vez algo más.

OTROS

Notas

Correcciones

  • Se han sustituido usos de abreviaturas como "tb" por "también".

Modificaciones

  • Se han actualizado algunas frases para que cobren sentido.

Anotaciones

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