FANDOM


Sección T-617 Adventures

"Al fin ha llegado el momento. Los elegidos se deberán enfrentar a la decisión del Archiduques y a las consecuencias de tomar el trono heredado."

RESUMEN

TRAMA

Un nuevo destello trae de vuelta al Observador junto a dos figuras, una masculina y otra femenina.

—Os presento a Daniel y Dana Minor. Sus manos han ejecutado al todopoderoso Adonis. ahora se ofrecen candidatos a regir esta nueva realidad.

—¿Humanos? —preguntó Lady Razor.

—¡¿Qué?! —exclamaron agotados la pareja de humanos, que al verse rodeados de demonios tomaban una posición ofensiva.

—Ese es el trono del difunto Adonis. Adonis nos creó, o al menos nos hizo ser lo que somos, y ahora nosotros portamos el poder del Gran Señor. Necesitamos que alguien ocupe ese trono, pero ese “cocodrilo” no dejará que sea cualquiera. Necesitamos a alguien que traiga la paz a esta realidad. Alguien que busque el equilibrio. —Explicaba Lady Mantis.

—¿Estas dos almas puras? Esa es un monstruo como nosotras. —afirmaba Dryl.

—No os equivoqueis. Dana Minor ha sido santificada por el fuego blanco sagrado —afirmaba Daniel.

—¿Y la convirtió en un demonio? — preguntaba Wañuy.

—No. Ella era mutante, diferente a todo lo demás. Fue confundida por un demonio, pero su alma no guardaba mal alguno…

—…Un alma pura, con equilibrio en su interior.


El Concilio comenzó a cruzar miradas.

—Yo no conozco a nadie más. ¿Alguien se opone?-sugería Wañuy.

—¡Esperad! ¿Estáis obligándome a sentarme en ese trono? —recriminó Dana viendo que no tenía ni voz ni voto.

—Así es, niña.

—¿Y por qué no Daniel? Él es más fuerte que yo.

—Porque si tenemos que decidir entre dos personas fuertes, votaremos a aquella que no sea capaz de corromperse—declaró Mantis, expulsando algunas esporas negras a su alrededor que hicieron perder la consciencia a Daniel.

—…¿Y mi hija?

—Tendrás el poder sobre el reino, Dana. Podrás re-escribirlo a tu gusto, respetando a los vivos que ya existen en él.

—Convierte este castillo en un universo para nuestra gente. Dejemos el resto de realidad a los demonios —aportaba Daniel.

—No. Los "demonios" y "humanos" deben aprender a vivir juntos —intentaba pronunciar con dificultad Jiraiya.

—¿Y no hay nadie más que pueda sentarse en el trono?-insistía Dana

—Eres mitad monstruo, mitad santa y mitad humana. Eres justa y una líder nata. Eres pura y conoces una justicia por encima de los estándares del bien y del mal. Me temo que eres la persona indicada Dana Minor —afirmaba Lady Razor. — Os estuve estudiando, pero hasta que no te vi no te reconocí.

—Me niego —rechazó, alejándose a otra sala, seguida de Daniel, mientras el alto concilio gritaba, discutía y la increpaban.


El salón contiguo era grande, pero con una decoración escasa, Dana buscaba una salida cuando Daniel la sujetó del brazo y la giro hacia el…

—Debes hacerlo…- Le dijo mirándola a los ojos.

—Vi lo que era el Clan Lynno… Sé que soy como ellos y aunque los recuerdos parecen cada segundo menos claros, sé cómo era en el “Otro Mundo”.. ¿Cómo te atreves a pedirme convertirme en un demonio?


Dana estaba alterada, seguía sintiéndose como una extraña en su propio cuerpo, no sabía si su estado natural era el peludo con garras, patas y colmillos o el que había portado desde hace años…

—En las últimas horas descubrí que toda mi vida fue un engaño, nuestra hija fue consecuencia de la manipulación, recuperamos y perdimos a nuestros mejores amigos y el sueño de toda nuestra vida de acabar con todos los demonios tuvo un final agridulce… Ahora todos quieren que me una a ellos, que los dirigiera y obligue a los humanos a los cuales les han destrozado la vida a convivir con ellos…


Daniel la abrazó fuerte. Hasta aquel momento no se había dado cuenta de que tenía las alas falsas que había estado portando los últimos años…

—Vámonos de aquí. Vamos a por Faith y huyamos… - Suplicó Dana con los ojos llenos de lágrimas.

—No podemos… - Dijo Daniel y la beso – Si huimos ahora, huiremos toda la vida… Nos tendremos que esconder en algún agujero, temiendo todos los días que los demonios derriben nuestras puertas y asesinen todo lo que amamos… Tenemos media vida viviendo en una jaula… Se supone que pasamos por todo esto para que Faith no viva lo mismo.


La chica dio la media vuelta extendió sus alas y se alzó en el aire buscando huir, pero descendió a pocos metros. Sabía que Daniel tenía razón.

—No podemos confiar en ellos. Faith se convertiría en un blanco…-dijo Dana

—No podemos confiar en ellos… ni en que cualquiera de ellos tome el gobierno. ¿Recuerdas cuando Jake, Raphael, Angie y el obispo decidieron que debíamos ser la imagen del Abismo… que teníamos que vivir con un disfraz y aparentando todos los días desde niños…? ¿Recuerdas como lo odiamos? ¿Recuerdas que con el paso del tiempo levantamos la voz y exigimos no ser solo una imagen e involucrarnos en las tomas de decisiones sobre la gente que había confiado en nosotros?

—Esto es diferente…

—Esto es lo mismo. Debemos interpretar un papel, debemos tomar decisiones para que no las tomen otros. Les prometimos una vida mejor a Faith y los habitantes del Abismo, y debemos crear las condiciones para lograrlo… Cuando me conecté al oráculo…-dudó por un minuto sí contarlo -...pude ver demasiadas cosas. Pude ver la historia de los Lynnos… Pude ver cómo los seres que están tras la puerta han creado guerras, traiciones, extinciones y alianzas por la búsqueda de poder… Pude ver que hay más humanos vagando por todos los infiernos de forma inhumana…y monstruos más humanos que los propios- la voz de Daniel estaba conmocionada…

—…No podemos darles la espalda -sentenció Dana.


Repentinamente, las puertas del salón del gran concilio se abrieron de nuevo. Los presentes seguían discutiendo pero todos guardaron silencio cuando la pareja entró.

—Si acepto será bajo mis condiciones… —declaró Dana.

—¿Condiciones? Una vez accedas al puesto tú serás esas condiciones… –siseó Jiraiya.

—No, no lo quiero así. Sí accedo las decisiones se tomarán bajo el asesoramiento de un consejo con humanos y algunos de los “demonios” presentes, en igualdad de condiciones. Así como los Gamulios del tercer círculo. Su infinito conocimiento y curiosidad aportarán puntos de vistas que ninguno de nosotros podemos, siquiera, imaginar.. Humanos y Demonios deberán aprender a vivir juntos, como iguales, lo cual será un reto debido al rencor justificado de unos y la sensación de superioridad injustificada de los otros.

—¿Para qué esperar? Utiliza tu poder para hacer…olvidar, y superar así esos conflictos, niña –mencionó Lady Mantis.

—No. Nunca más manipularemos y utilizaremos a nadie. Gobernaremos en nombre de todos para mantener el control y tomar las decisiones difíciles que hagan falta. Pero humanos y demonios tendrán libertad de decisión.


Varios de los presentes se notaban incómodos con esto último, pero nadie recriminó, por lo que todos asumieron una afirmación como respuesta. Jiraiya se echó a un lado, dejando acceso al trono que, conforme se acercaba su objetivo comenzó a brillar en un tono anaranjado y cerúleo, con una luz casi celestial. Conforme la nueva todopoderosa se sentaba esta luz comenzó a recorrerle los brazos, piernas y cuerpo, entrando dentro de ella. Inmediatamente todos los presentes, unos más conformes que otros, se arrodillaron ante ella, Daniel incluido, mientras Jiraiya tomaba la palabra:

— Procedamos…Señora, el gran Concilio y la Diosa Madre están reunidos para recibir el juramento que venís a prestar como señora de este Reino —pronunciaba, no muy claramente, pero con lo que parecía un eco sobrenatural.

—Juro que regiré esta tierra en nombre de la Loba Roja para todos. Que no caeré en el perjurio de una parte de…mi pueblo, ni permitiré que la guerra vuelva a dividirlo o masacrarlo.

—El gran Concilio y la Diosa Madre acaban de recibir el juramento que vuestra majestad ha prestado. Bajo el poder que la Diosa Madre me ha prestado, queda proclamada como Emperatriz del Limbo, doña Dana Minor Stone-Wyndham, que reinará con el nombre de Emperatriz Quimera, la gestalt del Limbo. Dejamos así atrás la era de Adonis y damos la bienvenida a la era Minor ¡Viva la Emperatriz!

—¡Viva! —gritaron la mayoría de los presentes.

—…No me interesa tanta pompa, ni las reverencias, ni los títulos. Todos, levántense. Tenemos mucho trabajo por delante…


Los días pasaron. Generar un nuevo gobierno, redistribuir el reino, organizar un sistema político justo, elegir al consejo y dar poderes…cuando al fin, la pareja Minor, pudieron escapar por un momento del sin fin de obligaciones y negociaciones pendientes, Daniel y Dana volvieron al Abismo acompañados por Lady Razor, Mantis y un par de Gamulios.

El antes llamado Limbo había cambiado mucho desde que desapareciera Adonis, como sí el espíritu de Dana lo hubiese infectado todo. Aun cuando no había iniciado la intervención de Dana, las defensas exteriores del Abismo habían sido destruidas e, incluso, las defensas naturales que ocultaban el lugar habían sido víctimas del ataque de la horda de demonios durante la batalla. Angie, y cerca de diez personas más, se encontraban trabajando en las reparaciones externas.

—Sin lugar a dudas conservaremos el lugar, pero no creo que sea prioridad el reparar esto con todo el trabajo que tienes por delante, Angie.


Dana sonrió amablemente ante la cara de sorpresa de la mujer. Rápidamente, un par de chicos corrieron al interior. En pocos minutos Esau, Jade y Caress, con Faith en sus brazos, salieron al encuentro de la entronizada. Dana abrazó a su hija y sintió como si hubiera pasado toda una vida desde la última vez que la vio, y le prometió no volver a separarse de ella. Jake casi quebró la columna de Daniel al abrazarlo. Nadie sabía qué había pasado tras la desaparición de los demonios tras el ultimátum de Adonis y, a decir verdad, habían decidido no salir hasta reparar las defensas.

Dana les pidió reunir a todos los habitantes del Abismo en las puertas. Todos se mostraron felices ante el regreso de Dana y Daniel, aunque todos miraron con recelo a las dos Ladies y los Gamulios, sin entender qué estaba ocurriendo.

—Con que se escondían aquí… —comentó por lo bajo Lady Razor—. Si Lady Muerte lo hubiese sabido habríamos terminado mucho antes con esta historia de revolucionarios —sonrió sombríamente, acompañada de Lady Mantis.

—Una nueva era, ‘Becca, nuevas perspectivas.

—Reconstruirse o morir, ¿no era así?

—Silencio —gorgoreaba uno de los Gamulios cuando Lady Dana fue a hablar.

—Ha sido mucho mal el que esta tierra ha sufrido. El que esta gente ha padecido. Pero hoy, los aquí presentes, les prometimos una nueva era, una nueva vida de libertad, y eso es lo que les hemos conseguido…


Repentinamente, los todavía confundidos humanos llenaron su rostro con una sonrisa.

—No voy a mentiros: Será un proceso difícil y lento. Esto está lejos de ser el final. Es, en realidad, todo lo contrario: Deberemos seguir luchando cada día para crear un mundo mejor...perfecto para nuestros hijos, y junto a ellos lo conseguiremos.


Dana señaló a sus acompañantes y, de inmediato, los sonidos de desaprobación se hicieron presentes. Jake, que se había mostrado hostil ante los invitados, fue el primero en levantarse con sus armas en la mano, pero Daniel lo detuvo.

— El malvado Adonis se ha ido, y dejó tras de sí a dos razas enfrentadas por sus manipulaciones. En el Abismo aprendimos a hacer lo que antes habíamos pensado imposible: Los mutantes convivían junto a los humanos, que antes los cazaban y despreciaban. Y lo hacían como iguales, como hermanos, por un bien mayor. Ahora debemos ir más allá. Basta de estar escondidos. Saldremos y tomaremos el mundo. Las ciudades que se arrodillaron ante Adonis serán las primeras en ser liberadas y recibirán nuevos gobiernos provisionales que asegurarán los derechos de todos sus habitantes, sin importar su raza u origen —dijo mirando a Caress—. Haremos nuevas ciudades resplandecientes —dijo mientras miraba a Devastator—. Crearemos una nueva sociedad con una fuerza militar que asegure la justicia y paz —dijo mientras observaba a Esau—. Educaremos al pueblo para dejar los prejuicios atrás —dijo mientras miraba a Daniel—. Mejoraremos la vida de todos con las nuevas tecnologías que surjan de nuestros conocimientos y herencias —miró a Angie—. Crearemos un gobierno supervisor mediante un consejo equitativo, para que la balanza no caiga de ningún lado —Dijo mirando a Mantis y a Razor—. Reuniremos a todos los humanos que aún se encuentran escondidos… —dijo pensando en el grupo de peleadores que conoció en el Reino de Fuego[1]—. Todos deberemos aportar a este nuevo mundo para hacerlo mejor. Todos tendremos que ser mejores de lo que fuimos. Todos construiremos el mejor Reino que podamos. El Limbo ha terminado, demos la bienvenida al Abismo.

Los aplausos rompieron el discurso de Dana mientras ella mira al horizonte del Abismo. Hoy había convencido a una ciudad…quedaba un mundo por delante.

OTROS

Anotaciones

  1. ^ Saint Strikers: Versículo 5
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.